Tomar decisiones es uno de los procesos más difíciles a los que nos enfrentamos constantemente. Lo primero que debemos saber es que conviene dormir antes de tomar una decisión importante, ya que la falta de sueño potencia decisiones más drásticas y arriesgadas. Pero también hay estudios muy curiosos como el que afirma que las decisiones tomadas con la vejiga llena, o después de tomar una bebida carbonatada, son más acertadas e implican mayores recompensas a largo plazo. Tengo que reconocer que yo, con la vejiga llena, no tomaría otra decisión más que la de ir al baño.
Si quieres leer más: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2011/03/110304_vejiga_decisiones_estudio_holanda.shtml
Tomado de:
Mayte Orozco - Doctora en Psicología y Coach
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