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MILKY WAY |
«La mayor parte del
tiempo estamos activos, imitando lo que es preciso hacer y rodeados de
gente. Nos centramos en lo que tenemos delante, afanándonos en los
bienes materiales de nuestras vidas con el tiempo apresurado y el
limitado espacio disponible. No podemos ver las estrellas con la luz de
nuestro mundo cotidiano. Aun de noche, nuestra visión del cielo está
limitada por las luces de nuestras ciudades
y la contaminación de nuestras máquinas. Permanecemos recluidos en
edificios, enclaustrados, privados de la naturaleza circundante; nos
afanamos de tal modo con nuestros asuntos vespertinos que no somos
capaces de alzar la mirada y experimentar el asombro del cielo nocturno.
Pero, aunque no las veamos, las estrellas siguen ahí. Hay un universo
que continúa moviéndose, infinito, atemporal, en continua expansión, del
cual formamos parte. Comprender esto intuitivamente, contemplando un
fragmento de cielo nocturno, antes de caer de nuevo en el sueño, puede
ser similar a lo que el estudiante zen persigue en la meditación: ese
momento de iluminación repentina en la que se experimenta 'la visión del
Tao'.»
Jean Shinoda Bolen en 'El Tao de la psicología'.


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De niña me fascinaba el cosmos y hoy en día me siguen maravillando las estrellas, la luna, el sol...donde vivo no hay mucha contaminación luminica y es maravilloso poder contemplar el cielo. Un abrazo Tere. Gracias por la paz de tu rincón.
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